Tras formas de reducir el gasto de energía en TI

Probablemente haya oído hablar del “Green TI”, pero puede que no le haya prestado atención. La oportunidad de ser respetuoso con el medio ambiente le viene grande a su empresa y, de todas formas, está demasiado ocupado como para pensar en cosas tan abstractas como las emisiones de carbono. Pero, ¿qué pasa si eso cambia? ¿Qué sucede si su empresa decide reducir su impacto medioambiental como respuesta a la creciente presión de los accionistas y a la amenaza de las regulaciones gubernamentales? Es un cambio radical. Pero, ¿cómo afrontarlo? Hay una cosa clara: los grandes esfuerzos por rehacer las prácticas corporativas de arriba a abajo y de la noche a la mañana tienen pocos visos de éxito. Los expertos dicen que “ser más ecológicos” debería afrontarse como un proyecto a largo plazo: planear una estrategia y empezar a hacer cambios progresivos que, finalmente, llevarán al objetivo. Algunas iniciativas que ya han puesto en práctica muchas organizaciones -como reducir la demanda de infraestructura mediante la virtualización de servidores- y otras menos comunes -como el despliegue en el centro de datos de sistemas de distribución de aire y energía más efectivos -, forman parte de toda estrategia para reducir la producción de carbono de las TI. Pero hay tres áreas más allá del centro de datos donde TI pueden ser ecológico y obtener al mismo tiempo buenos resultados para el negocio: 1. Alargue la vida de los equipos de escritorio apagándolos durante la noche Según IDC, la vida de una computadora personal en las corporaciones norteamericanas es de tres a cuatro años. Si se amplía ese ciclo de vida, se contribuye a cuidar el medioambiente más que eliminando toda la infraestructura de PCs para comprar nuevas máquinas con un uso más eficiente de la energía. Un estudio de la Universidad de las Naciones Unidas realizado en 2004 ponía de manifiesto que casi dos toneladas de material, incluyendo sustancias químicas, aguas y residuos fósiles, se destinan a la creación de monitores y PC de escritorio. Sin embargo, muchos fabricantes de componentes de PC los destruyen cuando reciclan los equipos obsoletos. Mantener en funcionamiento las viejas máquinas para ampliar su ciclo de vida o actualizar sus componentes permite ahorrar entre cinco y 20 veces más energía que eliminar y reciclar los viejos equipos, según el estudio. Otro factor importante en la estrategia medioambiental es apagar los equipos cuando no se usan. Puede parecer una tontería pero no lo es. Una red de tiendas de impresión con 4,500 computadoras en 12 tiendas y 14 oficinas de ventas ahorró en 2007 cerca de 72,000 dólares en costos de energía apagando sus PCs cuando no se utilizaban. Sin embargo, a menudo los departamentos de TI despliegan actualizaciones y parches de seguridad automatizados durante la noche o en tiempos de poca actividad. Todavía muchas empresas dejan encendidos sus sistemas todo el tiempo para garantizar que estas actualizaciones se realizan según lo planeado. 2. Compre equipos pensando en su eficiencia energética Un reciente estudio de CIO apunta que la mayoría de los departamentos de TI reciclan. 55% de los consultados dicen utilizar los programas de recolección y reciclado de los fabricantes o cualquier otro tipo de política responsable para el desecho de equipos. Pero pocas organizaciones tienen en cuenta los procesos de fabricación o la eficiencia energética a la hora de adquirir nuevos equipos; tan sólo 32% lo hace así de forma regular. Puede, sin mucho esfuerzo, fijarse en la eficiencia energética de los equipos cuando vaya a renovar su parque de PCs; con el tiempo, los propios fabricantes adaptarán sus ofertas a estas inquietudes de los consumidores. 3. Deje de gastar papel Establecer la impresión en ambos lados de las hojas permite reducir a la mitad el consumo de papel. Otra medida es reducir los márgenes de los documentos impresos o gestionar el consumo de las impresoras configurándolas para que se apaguen a los cinco minutos de estar en desuso. Un informe de Butler Group, firma de investigación, pone el ejemplo de empresas con prácticas de impresión favorables al cuidado del medioambiente, aquellas donde 12 personas comparten una impresora y cada persona usa sólo 500 páginas de papel al mes. En las empresas con malas prácticas, las impresoras se comparten entre tres personas que usan cada una 2,000 páginas mensuales. También se puede empezar a reducir el volumen de impresión educando a los usuarios finales sobre el uso de papel, y adoptando en toda la organización una guía de prácticas para reducir las impresiones innecesarias. Otros pasos para lograr la eficiencia energética La tecnología permite también implementar otra serie de medidas, como la videoconferencia, para reducir la contaminación causada por los viajes para celebrar reuniones, y el teletrabajo, que mantiene a los trabajadores fuera de la carretera y elimina así la contaminación de sus coches. A medida que mejore en cada área de operaciones, surgirán nuevas oportunidades de mejora. Sin embargo, es importante no descuidar el principio de que, haga lo que haga, los cambios medioambientales deben apoyar al negocio en última instancia.